EL CHAPUCERO

Bolivia: mandar a la Marina


Nacho Rodríguez

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Ante el hecho que el gobierno golpista de Bolivia no tiene interés en seguir convenios internacionales ya que no tienen ningún tipo de legitimidad, la amenaza que invadan la embajada mexicana o peor, la quemen como lo han expresado algunos funcionarios de Añez, debe ser vista como un peligro inminente. Poco o nada importará a los golpistas si son denunciados en la ONU, en la OEA, en la CEPAL o en La Haya. A ellos no les interesa que estos órganos mundiales los legitimen. En otras palabras, Bolivia es tierra sin ley, y la única autoridad que responden serían a los EU, que tampoco le importa mucho la opinión de estos órganos. Si Añez y su gobierno deciden irrumpir en la embajada mexicana, habrá muchas condenas internacionales, pero nada ni nadie podrá evitarlo. El problema es que una acción de este tipo sin duda lastimaría la soberanía nacional de manera permanente, algo de lo que AMLO difícilmente se repondría. En ese sentido, AMLO debe evaluar la posibilidad de elevar la amenaza ante los golpistas de Bolivia, y no solo quedarse en la condena internacional. Como país con más poderío económico que Bolivia, podría evaluar la imposición de duras sanciones a este país, así como el congelamiento de cuentas de aliados de los golpistas y el embargo del litio boliviano para el T-MEC. Así, ante el hecho que el T-MEC crea una zona de libre comercio con restricciones para otros países, México podría presionar a EU para que se pongan aranceles muy altos a Bolivia y Norteamérica únicamente consuma el litio de Sonora. Estas sanciones seguro resonarían entre los intereses económicos de los golpistas y lo pensarían dos veces antes de autorizar alguna invasión. Pero si esto falla, México podría recurrir a los clásicos “ejercicios navales” que las superpotencias hacen cerca de países en conflicto para mostrarle los dientes a sus adversarios. Así, México podría mandar sus fragatas Sigma armada con misiles cerca de Bolivia, que aunque no tiene costa, de todos modos el “paseo” manda un poderoso mensaje a los golpistas, que se ve solo responden a la fuerza, no a la razón.



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