LÍNEA ECONÓMICA

México 2020


Javier Lagunas

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 SEGUNDA PARTE

“No quiero una masacre” –les advirtió a los titulares de la Defensa Nacional y de Marina – Ambos se miraron preguntándose ¿cómo desalojar del Zócalo a más de 2500 civiles sin bajas, más cuando un tanque y 200 ve­hículos artillados se habían apostado frente a Palacio Nacional. De pronto, visiblemente alarmado, un Capitán de lo que fuese el Es­tado Mayor solicitó con urgencia hablar con los tres, de inmediato accede al Despacho y después del saludo marcial informa: “Señor Presidente, General, Almirante –mirando alternadamente según se dirigía a cada uno, para dejar la mirada frente a Andrés Manuel López Obrador –, un grupo de 20 elementos han ingresado a Palacio al mando del Gene­ral Carlos Ochoa, creo que…” no terminó de rendir su comunicado cuando tras la puerta se escucharon gritos, se trataba de los guardias civiles que resguardaban el acceso a la oficina presidencial, siendo estos últimos apenas tres elementos, sucumbieron a los culatazos infligidos por los militares que, acto seguido, ingresaron al despacho ante el estupor de los tres personajes que en ese momento la ocupaban; repuesto de la sor­presa el General Luis Sandoval, identifica a Ochoa y lo enfrenta: “¿General, de qué se trata esto?, le ordeno salir inmediatamente de esta oficina y reportarse junto con la tro­pa y su oficialidad al Campo Marte, no me obligue a usar la fuerza…” Por respuesta el titular de la Sedena recibió un firme “Queda usted relevado de su cargo general, a partir de este momento asumo el mando supre­mo de las Fuerzas Armadas, igual usted Almirante, mientras yo mismo asumiré el mando naval del país” Luego volteó ha­cia el presidente y sin concederle el cargo le informaba: “licenciado López Obrador, desde este momento usted se encuentra detenido”. Durante las siguientes semanas se registraron protestas aisladas en la re­pública, fueron reprimidas con violencia inusitada por fuerzas militares, los muer­tos se contaban por decenas, “para que aprendan decían burlonamente los per­petradores del golpe de Estado” reunidos en ese momento en Los Pinos, abiertos y reacondicionados días después del encar­celamiento del presidente depuesto. La lla­mada llegó, el general Ochoa respondía: “a sus órdenes licenciado Salinas”, todo mar­cha de acuerdo al plan. FIN

 



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