LÍNEA ECONÓMICA

Disyuntiva del PRI estatal


Javier Lagunas

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Derrotado aplastantemente en julio de 2018, el PRI en Tabasco cuenta con pocos elemen­tos valiosos para dirigirlo, de hecho se conta­rían con los dedos de una mano y sobraría un par. Entre los aspirantes a la presidencia de ese partido se encuentran Nicolás Bellizia Aboaf y Dagoberto Lara Sedas, al menos los que más visibles se encuentran. Sin em­bargo, de uno a otro existe una gran distan­cia: el primero, también ex alcalde de Centla, entregó malas cuentas en esa demarcación y NO se le recuerda con buenas palabras. El tricolor, su Consejo o bases tomarían una pésima decisión si lo eligiesen, aunque ello daría mucho gusto a otros partidos pues con él como dirigente, ese instituto político ter­minaría por morir en la entidad en 2021. Be­llizia Aboaf, no representa prácticamente a nadie y quizá a nada; su paso tanto en cargos gubernamentales como de elección popular ha sido mediocre, tampoco es un persona­je que se identifique con las bases populares ni de chiste, basta saber que en 2010 duran­te una severa inundación en Frontera, sien­do diputado federal, realizó un “recorrido” de supervisión a bordo de una embarcación impulsada a remo por un vecino del lugar mientras él, pulcramente ataviado y calza­do, evito todo contacto con el agua anega­da aun cuando el resto de los funcionarios recorrieron la zona afectada a pie y con el agua hasta las rodillas, es decir, en tanto la población padecía los daños, el delicado “princesito” iba solo bordo de esa lancha pues el resto de los acompañantes, aun­que fuese por vergüenza o sentido común, bajaron de ella. Ese sólo hecho que pare­ciera de forma lo es de fondo pues lo pinta de cuerpo completo y ¿eso quieren para el PRI? Pero además, en el colmo del desca­ro, ataca a diputados de la oposición y ha­bla de honestidad y transparencia cuando él mismo carece de ambas características; no se olvida que en el pasado reciente fue acusado de incurrir en actos anticipados de campaña y desde luego, aunque con el PRI de tapadera, de manejos irregulares del presupuesto en el municipio. Si el tri­color lo menciona siquiera como posible dirigente estatal, sólo terminaría de evi­denciar su proclividad a la rapiña y que poco les importa tener un “líder” de poca monta sin méritos ni capacidades.

 



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