SIN REMITENTE

UJAT: sucesión en la 4t


Víctor Ulín

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QUE EL NUEVO RECTOR SEA UN ACADÉMICO, EXPRESÓ INCLUSO EL GOBERNADOR DEL ESTADO.
 
En menos de tres meses, la Universidad Juárez Autónoma de Tabasco (UJAT) tendrá nuevo rector. El actual, José Manuel Piña Gutiérrez , ha explicado ya a los medios de comunicación los tiempos y el procedimiento interno de selección de su próximo sucesor.
 
Que el nuevo rector sea un académico, expresó incluso el gobernador del estado Adán Augusto López Hernández .
 
A la fecha, son cinco los que mantienen sus aspiraciones a la rectoría, en público o privado: la doctora Mirian Carolina Martínez López, directora de la División Académica de Ciencias de la Salud (DACS); Egla Cornelio Landero , secretaria de Movilidad del gobierno estatal; QUE EL NUEVO RECTOR SEA UN ACADÉMICO, EXPRESÓ INCLUSO EL GOBERNADOR DEL ESTADO.
 
Guillermo Narváez Osorio , titular de Educación; Rubicel de la Cruz Romero , secretario de administración de la UJAT, y Fernando Rabelo Harmant , director de la División Académica de Ciencias Sociales y Humanidades (DACSyH). Por las circunstancias políticas, se proyecta una sucesión diferente en la que la lógica, las certezas y medición de fuerzas, son volátiles. Es imposible que el futuro de la UJAT, sin menoscabo de su autonomía, esté exento de la Cuarta Transformación que desde la presidencia viene promoviendo el presidente Andrés Manuel López Obrador.
 
La UJAT, pues, necesita llegar estable a la elección de su nuevo rector y, eso, también pasa necesariamente por el pago de las prestaciones de fin de año a todo el personal que ha comenzado a inquietarse por la presunta falta de recursos y que ya vela armas para exigir lo justo a través de los sindicatos (SPIUJAT y STAIUJAT) de manera civilizada y sumando esfuerzos con las gestiones de las autoridades universitarias y el gobierno estatal. Una UJAT estable, en la sucesión y fin de año, es lo menos que la comunidad universitaria espera en tiempos de la Cuarta Transformación.
 
A Morena, y al gobernador, le hace falta un liderazgo serio y profesional en el Congreso del Estado. Betty Milland simplemente no ha podido erigirse en un factor de unidad y menos de gobernabilidad. Los hechos lo confirman.


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