ANALISTA

El plan de Pemex, ¿Negocio o imposición?


MBA. Ramsés Pech

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El inconveniente que tiene Pemex para po­der tener un plan libre y que le permita sa­lir de la pubertad retardada es que necesita una autonomía total financiera y operativa.

Para hacer un plan de negocio hay que definir si Pemex es un negocio o una forma de recaudación de impuestos, entrada de di­visas a la Ley de Ingresos, o una empresa del Estado para tener crecimiento en el país.

El plan de negocio de una empresa no es para satisfacer una necesidad de un país, sino para determinar si la actividad a realizar para ser rentable cumple con los requeri­mientos en el mercado local y geopolítico, logrando satisfacer a clientes y el incremen­to de las ventas que deberá cubrir los costos financieros, operativos, administrativos, impuestos y con el único fin de poder gene­rar un flujo de efectivo para invertir en el crecimiento de la empresa.

El plan de negocio está conformado por: Cuál es el negocio que se pretende realizar de acuerdo a la vocación de la empresa, la operación y actividades en que fue conce­bida (sin salirse, al menos que tenga apa­lancamiento financiero para entrar a otro mercado) con el fin de determinar qué ser­vicio o producto realizará.

Hay que entender que para realizar lo anterior se requiere de una estructura fi­nanciera que indique cuánto costaría rea­lizar cada actividad, evaluar si alcanzará el flujo de efectivo generado en forma anuali­zada, y si el resultado final llamado utilidad neta cubre los costos del año operado.

Un monopolio ejercido en el mercado por una empresa no debe preocuparse por cada producto o servicio que realiza debido a que el costo lo determina él mismo, por no haber competencia. Pero a mediano plazo la em­presa perderá credibilidad y porcentaje en el mercado al haber competidores internos y externos que ofrezcan lo mismo pero más barato y de mejor calidad.

 



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