LÍNEA ECONÓMICA

¿No te preocupes Rosario?


Javier Lagunas

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Ya sea por omisión o comisión, la "pérdida" o desvío de más de 5 mil millones de pesos NO puede permanecer sin la sanción legal que proceda. Tal es el caso de la estafa maestra donde Rosario Robles Berlanga, ex secretaria de Desarrollo Social y después de la Secretaría de Desarrollo Territorial y Urbano quien fue recluida en el penal de Santa Marta Acatitla en prisión preventiva. Hasta donde se conoce oficialmente, elementos para imputarle y muy probablemente, determinar su responsabilidad existen en buen número, de ahí que el juez haya decretado privarla temporalmente de su libertad pues, además de las pruebas aportadas, el riesgo de fuga o evasión es alto. La también ex perredista tiene un pasado incómodo, basta recordar el caso de Carlos Ahumada cuya relación sentimental con Robles le permitió lucrar con el poder y la innegable influencia que tenía en su calidad de jefa de Gobierno; de hecho, esta última tuvo que reconocer públicamente no sólo su relación personal con el "empresario", sino haberse equivocado al no percibir los negocios ilícitos por él, realizados al amparo de su cercanía. Muchos años después, ya como funcionaria en el gobierno de Enrique Peña, fue señalada por el nivel de vida o capacidad económica mostrada al ser presunta poseedora de departamentos de lujo y por adquirir costosísimas bolsas y vestuario de diseñador, lo cual despertó fundadas sospechas de irregularidades en su gestión. No debe perderse de vista tampoco que el propio ex auditor superior de la Federación, Juan Manuel Portal, reveló que la "Estafa Maestra" no fue de 5 mil sino de 7 mil millones de pesos y que el ex presidente Peña sabía de esos desvíos, pues él personalmente se lo informo – asegura quien fuese titular de la ASF –, le habló de las simulaciones por ejemplo, del Programa Contra el Hambre, encabezado por Robles, de los contratos con universidades públicas para usarlas como parapeto de empresas fantasma o ficticias hacía donde se desviaba el dinero. Sin embargo, nada se hizo; no es extraño entonces, recordar el cinismo de EPN y la satisfacción de ella cuando en un acto oficial, frente a cientos de personas, en alusión a esos señalamientos le aseguro la impunidad (al menos en su gobierno) con un "no te preocupes Rosario".



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