CASCARA AMARGA

El Rayo del Sur


Laureano Naranjo Cobian

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Este 8 de agosto se cumplen 140 años del nacimiento de un gran revolucionario, valiente, tenaz, patriota, Emiliano Zapata Salazar. Había nacido en Anenecuilco (donde las aguas se arremolinan). Digno hijo de Don Gabriel Zapata y doña Cleofás Salazar. A los 27 años asistió a una junta de campesinos donde se discutía la forma de recuperar las tierras usurpadas por los hacendados, y se inició su rebeldía. El porfiriato, feroz dictadura de Porfirio Díaz, más conocido como el llorón de Icamole, había entregado las tierras de los pueblos y los ejidos a los grandes propietarios latifundistas. En 1909 Zapata fue elegido calpuleque por los ancianos de su pueblo. Ésto significa líder, jefe en Náhuatl. Teniendo en sus manos los documentos originales del virreinato que acreditaban la legítima propiedad de las tierras robadas por los hacendados, decidió iniciar la lucha para recuperarlas, sin nunca rendirse. En 1911, decepcionado de Madero, lanzó su célebre Plan de Ayala, donde exigió la devolución de las tierras y le declaro la guerra al entonces presidente. Un fragmento del Plan es el siguiente: "que los terrenos, montes y aguas que hayan usurpado los hacendados, científicos o caciques a la sombra de la tiranía y de la justicia venal entrarán en posesión de estos bienes los pueblos y ciudadanos que tengan sus títulos correspondientes de esas propiedades…". Zapata Salazar jamás traicionó sus ideales. Es ejemplo de rectitud para todas las generaciones y murió traicionado en una emboscada en la hacienda de Chinameca el 10 de abril de 1919, cuando el Coronel Jesús Guajardo, obedeciendo órdenes del General Pablo González, jefe militar del estado de Morelos, lo invitó a comer esa tarde. ¡Viva Zapata!



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