TELÉFONO ROJO

Morena: tres candidatos y un voto verdadero


José Ureña

Lecturas: 326

Desde hace al menos tres meses, Mario Delgado recorre la República.

Ha hablado con líderes reales de la izquierda, con gobernadores cercanos a Morena, e inclusive militantes de otros partidos.

A unos les pide información sobre cómo ven al partido gobernante.

Concluyen: sin orden, sin estructura, sin militancia real, sin capacidad para ser opción real en las contiendas electorales aunque el impulso les haya dado victorias sonadas.

Con otros, con sus amigos, sí se abre:

-Quiero dirigir Morena.

-Pues trabaja y habla con quien debes. Preséntale un proyecto muy claro sobre cuáles son tus intenciones, y cuál sería la ruta para ofrecer los mejores resultados.

Y sí, ha conseguido los suficientes apoyos.

Es de suponerse: efectivamente ya tuvo el encuentro con quien decide en Morena y en la República y una ola similar a la de Alejandro Moreno 'Alito' en el PRI.

No en balde el líder parlamentario Ricardo Monreal y el gobernador chiapaneco Rutilio Escandón se han decantado públicamente por él, como pronto lo harán otros cuadros de valor.

 

ENAMORADO CON UN PROYECTO

Sin embargo, Mario Delgado debe jugar las reglas de ya saben quién. Si en 2015 exhortó a los aspirantes a la Jefatura de Gobierno del entonces Distrito Federal a buscar la candidatura, ahora es igual cuando se acerca la sucesión de Morena. Entonces fueron varios los contendientes por la postulación: el propio Mario Delgado, el zacatecano Ricardo Monreal, la capitalina Claudia Sheinbaum…

Es el esquema. Ya saben quién ha dado impulso a Yeidckol Polevnsky, a su vieja amiga Bertha Luján, ahora a Delgado y tal vez luego aparezca alguien más. ¿Por qué las preferencias por Delgado?

Porque superó los escollos al instalarse la actual Legislatura, ha mantenido vertebrada a su fracción, ha sumado votos de otros partidos… y su plan para hacer de Morena un partido nacional. El tabasqueño le ha comprado el proyecto. Pero él y todos los involucrados lo saben: ahora hay tres aspirantes palomeados, 0 y un sólo voto verdadero.



Columnas anteriores

visitas