SIN REMITENTE

Migrantes ya no están en las calles


Víctor Ulín

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Hay que reconocer que la estrategia para frenar a inmigrantes en el Sureste del país y en particular en Tabasco ha funcionado.

El gobierno federal a través de la Guardia Nacional y el Instituto Nacional de Migración logró contener en la frontera y ciudades el avance de cientos de centroamericanos, africanos y asiáticos y caribeños que ilegalmente, en su mayoría, intentaron llevar a los Estados Unidos.

En Tabasco, es cada vez más notable la ausencia de los inmigrantes en los cruceros más importantes que hasta antes de la operación antiinmigrante como condición del gobierno norteamericano para cancelar aranceles a productos mexicanos, estaban copadas a diario.

En la realidad y sin desmerecer el derecho que tienen de buscar una mejor vida en Estados Unidos, la presencia de los migrantes estaba asociándose a eventos delictivos en los que eran protagonistas en el sentido de víctimas y victimarios. Había ya agresiones contra automovilistas de parte de algunos que solicitaban apoyos en los cruceros y persistía el riesgo de que muchos se asentaran en la ciudad y municipios.

La estrategia exitosa del Presidente Andrés Manuel López Obrador debe, sin embargo, orientar sus esfuerzos a garantizar el derecho de los migrantes que legalmente cumplen con los requisitos para transitar y llegar hasta el país del norte para buscar ingresar según su condición, e impedir excesos en el uso del poder de funcionarios como ya acusan algunos.

Si bien se la ha cuestionado al Presidente su viraje en materia de política exterior con el caso de los migrantes que se desbocaron desde el inicio del nuevo gobierno de izquierda para llegar a Estados Unidos, hay que ponderar que se ha logrado ordenar y vigilar en extremo quiénes entran al país y qué tanto ponen en riesgo la estabilidad y seguridad de los mexicanos.

Los tiempos violentos y riesgosos que nos tocó vivir, obligan a cuidarnos más mutuamente de las potenciales amenazas, independientemente del problema migratorio que padecemos y que debe atenderse con un trato humanitario.



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