TELÉFONO ROJO

Manuel Velasco, el secretario informal de Gobernación


José Ureña

Lecturas: 544

LA ESPECULACIÓN HA TENIDO ALGÚN SUSTENTO.

Muchos ven al chiapaneco Manuel Velasco como secretario de Gobernación, donde permanece Olga Sánchez Cordero.

Premio, se dice, al apoyo brindado por él y su grupo político a la campaña de Andrés Manuel López Obrador.

Postulado por representación proporcional, Velasco dejó el Palacio de Tuxtla Gutiérrez en agosto y causó polémica por el manoseo de la legalidad y de los cargos.

Pidió licencia como mandatario chiapaneco, tomó posesión como senador y de inmediato solicitó licencia como legislador para ser sustituto de sí mismo como gobernador de Chiapas.

Pero desde antes de aquella burla a los electores, ha sido lazo de acción de López Obrador con los gobernadores del país.

Sobre todo con los de oposición -panistas, priístas, el perredista y el emecista- porque los de Morena solamente reciben órdenes o atenciones superiores.

LA CONAGO VALIÓ CHETOS

Fue entonces cuando nació esta historia.

Alarmados por el avasallamiento electoral de Andrés Manuel López Obrador y su agrupamiento, los gobernadores abordaron cómo actuar ante el futuro gobierno nacional.

Lo hicieron sobre todo en pares y en corrillos, aunque el tema también se abordó informalmente en una reunión de la Conago.

LA REAGRUPACIÓN

La tendencia general era agruparse, exigir el respeto al llamado Pacto Federal y fortalecer política y económicamente a las provincias, eufemismo de estados y municipios.

Poco duró ese espíritu.

A las primeras giras los mandatarios estatales se volcaron sobre el tabasqueño en reconocimientos, loas y ofrecimientos de apoyo.

Algunos intentaron resistirse. Notoria fue la actitud de Silvano Aureoles, Enrique Alfaro y un panista impresentable pero de discurso iracundo.

La resistencia se venció con un gestor: Manuel Velasco habló con los rebeldes y hoy todos pagan con humillación, desamparo económico y de lo político ni hablar: ahí están los abucheos.

Por eso tiene razón Aureoles cuando afirma: La Conago ya valió chetos… ya no hay equilibrio de poderes.



Columnas anteriores

visitas