CURUL 36

Indagan a ediles por corrupción


Leobardo Pérez Marín

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La Unidad de Inteligencia Patrimonial y Económica (UIPE) que encabeza Arturo Abreu Ayala (el Tigre), no fue creada sólo por ocurrencia del gobernador Adán Augusto López Hernández, se equivocan quienes piensan que así será, y los primeros que deben poner sus barbas a remojar son los ediles, sí esos mismos que navegan con la bandera de la 4T pero que están peor que cuando gobernaba el PRI; creen que por estar de ganagracia con el mandatario invitándolo a todos sus actos les perdonará actos de corrupción, si no, que miren a los dos funcionarios del DIF que ya fueron cesados y que están bajo investigación. Nos queda claro que el "Tigre" Abreu tiene todo el apoyo de la Unidad de Inteligencia Financiera de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público que encabeza Santiago Nieto Castillo, con quien ha sostenido varias reuniones en la Ciudad de México, en donde también ha estado presente la Fiscalía Anticorrupción del Estado. Se sabe que pronto saldrán noticias desde la UIPE. A pesar que se ha intentado desestimar la función de esta nueva área, en los próximos meses será fundamental para que aquellos funcionarios, sobre todo los municipales que ya están haciendo negocios junto a sus hijos y familia puedan ser exhibidos y castigados. Hay varios alcaldes, que como diría un clásico por la secrecía de la investigación nos guardamos sus nombres, que a través de sus vástagos han comenzado el saqueo y haciendo negocio a lo bruto sin medir las consecuencias, no saben que si algo no perdonará Andrés Manuel López Obrador es que en su propia tierra no se cumplan sus promesas, esas que dicen: No robarás, No mentirás. Así que alcaldes y funcionarios vayan buscándose un buen abogado.

CENTRO

Lamentable como Juan Carlos Castillejos, terminó siendo un gatillero a sueldo de Evaristo Hernández, el ex priísta disfrazado de Morenista que es alcalde de Centro. Es claro que desde que asumió la llamada "vocería", comenzó una guerra sucia en contra de quienes critican las malas acciones de su jefe. Quién iba a imaginarse que así terminaría el "poderoso" secretario de gobierno de Manuel Andrade.



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