CASCARA AMARGA

PEDRO


Laureano Naranjo Cobian

¡Ya Cállate! ¿A quién quieres engañar? ¿Acaso crees que los tabasqueños no tenemos memoria? Tú no eres más que un antiguo mapache. Un consumado mago de la alquimia electoral. Un aventajado alumno de los filósofos del fraude Antonio Cueto Citalán y Luis del Toro Calero, tus maestros. Viejos alquimistas del fraude electoral maquinado. ¿Te atreves a negarlo? Tu historia es muy conocida, Pedro. Así que no te nos quieras presentar ahora como ciudadano decente y honorable. Te conocemos bien. Ya no puedes engañarnos. Y aunque trates de hacernos creer con tus nuevas piruetas, ya no convences. Aunque debo reconocer y reconozco que tienes una ventaja: a ti nadie te puede desprestigiar porque careces totalmente de prestigio. Debo reconocer también tu cachaza para reciclarte, tan campante como si no conociéramos tu tenebrosa vida. No Pedro. Te equivocas. Y te pido además que te resignes y reconozcas también que en tu arte sólo hay un tabasqueño que tiene tres coronas y es ese que vino el otro día. Tú sólo tienes una, el tres. Sí. Porque es rey de los hechos consumados, rey del fraude electoral maquinado y rey del espionaje y la infiltración política. ¡Tres coronas! Y tu sólo una.

Así que ya lo sabes, como dicen por ahí, calladito te ves más bonito. Y ponte alerta, porque la Cuarta Transformación es en serio y es de verdad, y ya tipificó el fraude electoral como delito grave. No vaya a ser la de malas y caigas en el maldecido centro de readaptación, aunque tú no creo que te readaptes nunca. Oye lo que te digo. Yo casi nunca me equivoco. Mas vale que te empieces a portar bien y dejes de hacerte el inocente. El pueblo de Tabasco ya está cansado –e indignado- de los mentirosos como tú. Que como los antiguos fariseos dicen pero no hacen. Y la verdad, tú has sido cómplice de todos los saqueos. ¿Miento? ¡Basta ya!


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