TELÉFONO ROJO

Alejamiento entre AMLO y Riobóo


José Ureña

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Sin duda José María Riobóo fue clave para optar por el aeropuerto de Santa Lucía. La conversión de la base aérea en un proyecto de mayores alcances e integrarlo, a partir de 2021, a una red del altiplano.
 
Supliría con otras terminales al Nuevo Aeropuerto Internacional de México (NAIM), la modernidad con la cual soñaban los empresarios de la aviación, la aeronavegación, muchos mexicanos, el turismo internacional y los hombres de negocios. 
 
-Riobóo tiene interés en hacer un gran negocio con la construcción –se le criticaba.
 
-Yo no construyo –zanjó, y prometió no participar en los concursos.
 
Más tarde, cuando tanto se especulaba de los nuevos empresarios favoritos del gobierno mexicano, Andrés Manuel López Obrador asignó la obra al Ejército.
 
Pero no todo lo puede hacer la milicia.
 
Siempre quedarán retazos de muchas obras y seguramente participarán hasta empresas extranjeras porque se requiere mucha tecnología.
 
Un reto será hacerlo compatible con el actual aeropuerto sin poner en riesgo vuelos, aviones y al final de cuenta, a pasajeros.
 
UN PROYECTISTA SIN CONSTRUCCIÓN
 
Como sea, José María Riobóo sigue involucrado en Santa Lucía.
 
Se dedica, como se sabe, a las proyecciones y diseño de grandes obras. Por encargo de su amigo Andrés Manuel López Obrador, participó también en algunos estudios de la refinería de Dos Bocas.
 
Pero de repente, como en el caso de Santa Lucía con la Sedena, se declaró desierta la convocatoria y hay nuevos constructores.
 
Serán técnicos de Pemex y de la Sener los responsables. Es decir, de repente quedó sin mucha participación el empresario Riobóo.
 
Si quiere continuar, deberá entenderse con nuevos interlocutores y no será fácil porque tal vez en Dos Bocas haya cabezas –Octavio Romero en Pemex, Rocío Nahle en Sener-, ¿pero en Santa Lucía?
 
No está claro.
Algunos enterados hablan de alejamiento entre López Obrador y Riobóo.
 
Con el tiempo sabremos si este distanciamiento llega a rompimiento, pero de momento la comunicación ha dejado de ser tan fluida como en el pasado.
 


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