VECTOR X

Granier, como héroe


Luis Antonio Vidal

"Dile a Luis que será en otro momento, saliendo de aquí platicamos", me mandó a decir hace más de tres años Andrés Granier, internado en el reclusorio de Tepepan, con uno de sus ahijados consentidos a quien le expuse el interés de entrevistarlo en su cautiverio.

Entendí, por supuesto, la evasiva y el temor fundado, aconsejado por sus abogados, que la entrevista pudiera perjudicarle, sabedor del revanchismo político de Arturo Núñez.

Meses después relaté, basado en testimonios de tres personas que lo visitaron en su cama de hospital, la forma en que el químico vivía en ese infierno. No era un palacete de privilegios. Se le trataba como un preso más, atendido por especialistas a causa de su afección cardíaca y otros padecimientos acumulados.

Triste, aceptaba la traición de varios de amigos y compadres; reconocía errores, pero también machaba en sus aciertos, en las inundaciones y en el innegable apoyo social.

"Eres el primero que leo que escribe realmente cómo vive el químico", me escribió otro de sus ahijados. "Es la verdad", insistió.

Luego supe que al leer la columna el ex gobernador expresó un sentimiento de decepción hacia mi persona. "Pensé que era mi amigo", se habría lamentado.

Tampoco se trataba de darle gusto a alguien. Quien le hizo llegar la información omitió contarle las reacciones generadas en redes sociales a su favor. El 80 por ciento de quienes interactuaron con la nota manifestaron gratitud al químico, rezaban por él, se desvivían en elogios. El resto lo despedazaba.

Hoy regresa a Tabasco y será recibido como héroe, mártir, víctima de una persecución política. Nadie le discutirá jamás su don de gente, el ser tan desprendido. También seguirán en el aire muchas preguntas sin respuestas ¿Sabía quién llenaba cartones de huevo con millones de pesos? ¿Quién se los llevaba?

LA MORRALLA

Al vapor la legislatura desahogó ayer un período extraordinario. Así es eso del poderoso dedo divino *** En Pemex siguen los contratos tramposos. Ya le contaré *** Hasta mañana.



Columnas anteriores