Altavoz

Refinería, me canso ganso


Fabiola Xicoténcatl

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LOS SEGUNDOS PISOS FUE, ENTRE MUCHAS ACCIONES, LA OBRA CUMBRE DE AMLO COMO JEFE DE GOBIERNO DEL ENTONCES DISTRITO FEDERAL.
 
Cuando a principios de 2002 hizo el anuncio, y en febrero de ese mismo año lanzó la licitación para los segundos pisos en el Periférico de la Ciudad de México, sus enemigos y críticos lo tacharon de loco.
 
Se desató desde las cloacas de Los Pinos una guerra mediática contra AMLO, que cada vez que pueden la reciclan. En junio de 2003 quedó concluida la primera etapa de esa megaobra. Tres años después, en enero de 2005, quedaba construida ante el asombro de propios y extraños. En la primera y segunda etapa se destinaron inversiones por 2 mil 157 millones de pesos. Sólo en la segunda etapa participaron 22 constructoras, y se generaron 7 mil 500 empleos directos.
 
Los segundos pisos fue, entre muchas acciones, la obra cumbre de AMLO como Jefe de Gobierno del entonces DF. Lo catapultó al lugar donde está hoy. Le hizo ganar el galardón como el Mejor Alcalde del Mundo.
 
Hace 18 años, con el programa de apoyo a los Adultos Mayores, lo tacharon de loco y populista. Al poco tiempo de implementar ambos programas, sus acciones de los segundos pisos y la pensión a los adultos mayores fueron imitadas por sus mismos detractores.
 
Por su trabajo como alcalde de la CDMX, López Obrador fue elegido en 2004 por la fundación inglesa City Mayors, dentro de una terna de 400 candidatos, como el segundo mejor alcalde del mundo.
 
Hoy la historia se repite con el anuncio de la construcción de la refinería de Dos Bocas, Paraíso, donde AMLO tiene prevista una inversión de 160 mil millones de pesos en tres años, para recuperar el petróleo y darle a Tabasco y al sureste de México el lugar que siempre le perteneció. “Va a estar terminada para mayo del 2022... Me canso ganso”, advierte López Obrador, y va de largo.
 
SE PUDRE VILLAHERMOSA
 
Lo que sucede con Villahermosa no tiene precedente alguno en la historia de Tabasco. Como el refrán: “burros cargados de agua y muertos de sed”. No hay agua en la mayoría de las colonias de la capital del estado. La crisis es brutal. Las casas son una pestilencia con los inodoros repletos, y las cocinas hasta el cielo de trastes sucios. Para bañarte o bañar a tu familia tienes que salir a comprar los garrafones de Cristal, Ciel o Bonafont de 36 pesitos. Pobre Villahermosa.
 


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