¡AH, CARAY!

¡Qué calor, mi negra!


Ezequiel Luna Arias

-Ay, mi amor, mi vida, mi preciosura; eres un encanto, eres un primor.

-Nunca me habías dicho palabras tan lindas, mujer.

-Ay, mi cielo, es que nunca me habías comprado un clima…

Con la temperatura arriba de los 40 grados, Pozolandia parece un horno. Ahora aguantas, cuero viejo, que te quiero pa' tambor. Este es mi clima, mi hermano. Si se te sube la calentura, ni me voltees a ver, diría la choca. Me suda hasta el alma, mi cielo; ya no se diga el sobaco.

Pa' calor, el del Pochitocal, la antesala del infierno. Y es apenas el comienzo, choquito, ya verás en junio y julio. La cosa está que arde, diría el chamuscao. Que no te digan, que no te cuenten, el Pochitocal no es como lo pintan. Ay, mujer y aún me pides que te caliente, te vas a desbielar.

Se calienta el coche, el clima, la compu, el celular, el colchón, menos la dama. A los polacos y funcionarios, no los sacas ni a rastras del clima. En estos días tan calurosos, me siento feo, pero sabroso. Con tanto calor, se me embota el pensamiento y me da por pensar en ti. Dime cómo es tu calor y te diré de dónde eres. Si el calor te hace soñar, acuéstate a dormir. ¿En qué se parece el calor a la política? En que uno quema y la otra chamusca. Que el calor es como la suegra; mientras más lejos, mejor. Dar amor, es dar calor, pero no a 50 grados.

El calor y el frío se casaron. Al paso del tiempo se divorciaron quedando en la orfandad un montón de carboncitos y cubitos de hielo. Sé frío o caliente, pero nunca andes a medias. El frío viene del Norte y lo caliente del Sur. ¿Será por eso que Donald Trump no puede ver ni en pintura a sureños ni a centroamericanos? Dos noticias. La buena: Ya viene el agua de mayo. La mala: Los Olmecas siguen sin ganar.

"Haiga" sido, como "haiga" sido, a El Camarón Dormido no se lo llevará la corriente.



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