VECTOR X

Delincuencia y lamentaciones


Luis Antonio Vidal

Ni el relax de Semana Santa serenó el implacable ímpetu de la delincuencia cuyo poder se ve y se siente, como dicen en las porras, a toda hora y en todo lugar.
 
Antes de iniciar el asueto, dos ciudadanos fueron atracados en el fraccionamiento Nueva Imagen de Villahermosa. Les robaron el dinero de una nómina y uno fue asesinado. ¿Detenidos? Ninguno.
 
Horas más tarde, el helicóptero oficial conocido como Colibrí sobrevolaba la ciudad, de acuerdo a fuentes del gobierno, como para taparle el ojo al macho pues nada se ha sabido del aparato ni de sus estrategias de funcionamiento.
 
Pero si las ejecuciones, asaltos y feminicidios se han convertido en pan nuestro de cada día, lo ocurrido en Comalcalco cimbró el sentimiento de la sociedad: dos damas acribilladas y dos menores de edad heridos por pistoleros.
 
No hubo, empero, reacción inmediata de las fuerzas policíacas. Las redes sociales difundieron todo, hasta lo que éticamente es impublicable, como las fotografías de los cadáveres y los niños malheridos.
 
Pese a todo el caudal de información y las reacciones de la sociedad ante una tragedia, el posicionamiento oficial llegó a destiempo para limitarse a lamentar la ejecución y reiterar que van corriendo los seis meses de plazo fijados para que la delincuencia sea sometida por los valientes guardianes del honor y la justicia.
 
Se desconoce, al sol de hoy, un golpe de timón en las estrategias de seguridad.
 
Si la permanencia del secretario de la Policía, Jorge Aguirre, obedece a un compromiso político, el costo es realmente alto, demasiado para quien gobierna y más aún para los ciudadanos.
 
Bueno, esperamos con ansias, con el rosario en las manos la llegada del glorioso mes de junio, para cuando habrá de aparecer la varita mágica que pondrá fin a toda delincuencia. Así sea.
 
LA MORRALLA
 
Pasan los meses y los alcaldes no dan color. Firman acuerdos y recorren comunidades con más y más promesas. Roberto Villalpando exhibe su novatez en Macuspana y Lorena Méndez su mediocridad en Comalcalco. Sólo un par de ejemplos *** Hasta mañana.
 


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