VECTOR X

Semáforos, tobogán, y la banalidad


Luis Antonio Vidal

"Hay pueblos que saben a desdicha. Se les conoce con sorber un poco de su aire viejo y entumido, pobre y flaco, como todo lo viejo. Este es uno de esos pueblos, Susana", escribe magistral, como toda su prosa, Juan Rulfo en Pedro Páramo. Quizá Villahermosa no sea un pueblo con sabor a desdicha, pero sí con el agridulce sabor de la banalidad, la incongruencia, la jactancia de la intrascendencia.

Hoy, en la alguna vez conocida como capital energética del sureste, se aplaude con ferviente emoción lo poco importante.

Tan destruida ha quedado la ciudad que hoy vemos como se encumbra a lugares insospechados el halago fácil por la reparación de los semáforos en el distribuidor vial La Pigua.

La directora de la Policía Estatal de Caminos, Julissa Riveroll, presume el encendido de los aparatos como si se tratase de la reconstrucción de catedral francesa o la histórica recuperación económica de Tabasco.

Cuando un Gobierno festina algo tan cotidiano, es porque poco o nada ha hecho, poco o nada ha logrado.

¿No es acaso una obligación conservar los semáforos en buen estado tooooodo el tiempo?

Pero en fin, sólo faltó el corte del listón y la placa conmemorativa. Como la banalidad gobierna sin pudor, en el otro extremo de la ciudad, el Ayuntamiento de Centro ha dispuesto la colocación de un tobogán acuático para disfrute de adolescentes, adultos y todo cuanto se atreva aventarse y a exhibirse como pobretón en estos días de asueto por la Semana Mayor.

No se prioriza la inversión en la reparación de las calles destrozadas, el agua potable o el alumbrado público. La gente no tiene pan, pero sí tobogán al servicio popular.

Hay pueblos que saben a desdicha. Y otros donde el aire huele a entumido y a decepción.

La Morralla

En Macuspana, unos cuantos pillines obstruyen el paso a una constructora. Quieren su mochada, pero nadie los frena. El Gobernador prometió que ya no toleraría a los extorsionadores, ¿y luego? Ya les contaré detalles *** Son días de guardar, el descanso es obligado por unos cuantos días.



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