EL COMEJÉN…T

¡Siguen las muertes en el Yumká!


Óscar Ariel Escalante Zapata

Recientemente, el diputado Nicolás Bellizia denunció en tribuna que en el 2016 continuaron los robos, cazas, desapariciones y hasta una decapitación, de animales en el Yumká.

Cabe recordar que en el 2015 envenenaron a tres hipopótamos, pero al año siguiente se robaron 15 venados, entre ellos una ciega, o sea, una ve-nada, además de que por las noches se armaban tours para cazar a esos animales y a otros comestibles, al estilo de Miguel Kuri, ex novio de Lucero o del ex rey de España, Juan Carlos, en donde se supone están involucrados empleados de ese centro.

Bellizia también señaló el extravío de un dildo, perdón, de un nilgó, un toro nativo de la India, no María, si no de la tierra de Gandhi, así como la desaparición de una martucha, que nada tiene que ver con su tocaya que desapareció el presupuesto durante el sexenio pasado.

Para mejor ilustración, la primera es originaria de las selvas de Centroamérica, mientras que la otra, con cara de comediante, es nativa de la jungla chiapaneca.

Pero lo que orilló a Nicolás, no a la orilla como dicen "los incorruptibles" motorizados de la PEC cuando traen entre dientes y colmillos a un automovilista, sino a denunciar públicamente estos hechos, fue la decapitación de un avestruz.

O sea que ya ni los animales se salvan de las ejecuciones, por lo que habría que hacer una iniciativa para crear la Policía Veterinaria ¡pero que no la dirija Aguirre, ni ningún otro nuñista!

La muerte del ave corredora fue confirmada por Mario Llergo, secretario de Bienestar, quien manifestó su malestar, ya que no se sabe si pidieron rescate y si lo pagaron o no.

Luego de la denuncia del centleco, su colega Ena Margarita Bolio dijo que realizarán una visita al Yumká; ojalá no se tarden mucho, porque ¡ni las hormigas van a encontrar!

Se presume, sin tratar de ser presumidos, que los tres hipopótamos envenenados fueron cambiados por igual número de chivos expiatorios, que los venados terminaron en las barrigas de ex funcionarios, que el nilgó no se extravió, sólo cambió de dueño, que la martucha fue vista por última vez en un velorio en la CDMX, y que el titular de Inseguridad correrá la misma suerte que el avestruz el 30 de junio, día en que terminan los seis meses que pidió para dar resultados que nunca llegarán.



Columnas anteriores