SIN REMITENTE

75 mdp: sospechosa solicitud


Víctor Ulín

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LOS DIPUTADOS NO PUEDEN AUTORIZARLE AL IEPCT, SIN QUE CONSEJEROS Y FUNCIONARIOS DE ADMINISTRACIÓN EXPLIQUEN EL PARADERO DE LOS $60 MILLONES.
 
Una ex consejera, de la que omitiré su nombre, me compartió que el dinero para pagar a los trabajadores del Instituto Electoral y de Participación Ciudadanos de Tabasco (IEPCT) “simplemente no se toca” porque viene etiquetado desde que los diputados aprueban el presupuesto del año correspondiente para ejercer.
 
La reflexión viene a propósito de la declaración reciente de la consejera Presidenta del IEPCT Maday Merino Damián, en el sentido de que le faltaban 60 millones de pesos para pagar salarios y prestaciones de fin de año a los trabajadores para el 2019, a manera de excusa para pedir una ampliación presupuestal de 75 millones -para saldar otras deudas-, según dijo- al Congreso del Estado.
 
Luego entonces, si el recurso para salarios es intocable, ¿dónde están los 60 millones de pesos que faltan para cubrir la nómina a partir del mes de julio, y prestaciones anuales?
 
Los diputados locales no pueden autorizarle al IEPCT, sin que antes los consejeros y funcionarios de Administración y Finanzas expliquen el paradero de los 60 millones que deberían haber para pagar a los trabajadores.
 
Antes, no se justifica ninguna ampliación presupuestal a los consejeros y menos cuando negaron la posibilidad, a través de su Presidenta, de disminuir su salario de casi cien mil pesos mensuales para ayudar a solventar la crisis económica del IEPCT.
 
Los consejeros prefieren -afirmó Maday Merino Damián- explorar la posibilidad de despedir personal que, suponemos, no tocará a sus presuntos parientes contratados, según versiones de empleados inconformes con la manera en la que se maneja el recurso del IEPCT y que los diputados locales ignoran por completo.
 
Los diputados deberían también pedir el apoyo del Órgano Superior de Fiscalización para investigar a dónde fueron a parar esos 60 millones de pesos que le hacen falta a los consejeros electorales.
 
Y, en caso de ceder a la ampliación, obligarlos a que bajen hasta en un 50 por ciento su salario para que no ganen más que los diputados.
 
Con 40 mil mensuales sería suficiente. Y el consejero que no acepte, simplemente que renuncie. Que se vaya.
 


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