PALACIO NACIONAL

Carta al rey… ¿cómo para qué?


Alejandro Lelo de Larrea

Parece que nadie tiene idea de qué pretendió el Presidente Andrés Manuel López Obrador al enviar una carta al rey Felipe VI de España para pedirle reconozca que durante la Conquista de México hubo una invasión, avasallamiento y asesinato de miles de personas de los pueblos originarios. Y luego, un saqueo de los 300 años de la Colonia.

La opinión política en las redes reaccionó con un asombro pocas veces tan homogéneo sobre esta misiva (también enviada al Papa Francisco

¿Cómo para qué?

López Obrador sabía de antemano cuál sería la respuesta de la Corona Española, la cual vino horas después de hacerse pública la carta: un rechazo categórico al contenido de la misma. "Lo ocurrido hace 500 años no puede juzgarse con consideraciones contemporáneas".

El sentido lógico que le encuentro a la petición de López Obrador es que responde a su compromiso político, histórico y moral con los pueblos originarios del país, que le otorgaron el Bastón de Mando el pasado 1 de diciembre.

"En nombre del Estado Mexicano voy también a pedir perdón por los abusos que se cometieron en estos 200 años, sobre todo por la opresión a los pueblos originarios", dijo López Obrador.

Ayer, en el mitin de Centla, Tabasco, a la gente le gustó lo de la carta al rey español. Pero en realidad se quedaron esperando la noticia de que por fin ya es una realidad el borrón y cuenta nueva y se acabaron los cobros excesivos de la CFE.

En esta lógica de pedir perdones, López Obrador debería enviar cartas a los presidentes de Estados Unidos, por las invasiones y asesinatos (guardadas proporciones) de 1847 y 1914, y a Francia por la del 5 de Mayo y la Guerra de los Pasteles.



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