PALACIO NACIONAL

Peor es no empezar


Alejandro Lelo de Larrea

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Si alguien cree que ya desde el lunes podrá ir al Archivo General de la Nación (AGN) a consultar los expedientes de los organismos y aparatos que el Estado Mexicano usó para espionaje y represión política hasta 1985, se va a quedar con las ganas.

Y peor se va a quedar si cree que pronto tendrá acceso a los expedientes de 1985 al 30 de noviembre de 2018.

No. Ni una ni otra. Al menos por ahora, no se puede hacer efectivo el acceso a la información que contempla el decreto del jueves del Presidente Andrés Manuel López Obrador para que todas las dependencias liberen los expedientes sobre violaciones a los derechos humanos, represión política y corrupción.

En el primer caso, los archivos de 1920 a 1985 de los organismos de espionaje político y represión, como la Dirección Federal de Seguridad (DFS) o la Dirección de Investigaciones Políticas y Sociales (DIPS), son casi 4 mil cajas que están arrumbadas en el AGN. No puedes llegar y pedir que te presten un paquete a ver qué encuentras.

Falta un proceso de sistematización y digitalización, que se va a llevar dos años, en el mejor de los casos, según prevé el director del AGN, Carlos Ruiz.

Y en el caso de los expedientes de la DIPS (los llamados 'Dipos'), y el Centro de Investigación y Seguridad Nacional (Cisen, de 1985 al 30 de noviembre 2018), todavía no queda claro cómo será el procedimiento. Pero seguro nada fácil.

El Cisen y todas las dependencias del Gobierno deben ordenar y sistematizar sus expedientes y entregarlos al AGN.

Espero no ocurra como en 2002, que se liberó la información, pero jamás se generaron las condiciones para que fuera real el acceso a ésta. El consuelo: peor es no empezar.



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