¡AH, CARAY!

No es cosa de la perrita


Ezequiel Luna Arias

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Entra al quite febrero con sus locuras, aderezado con la súper luna de nieve; el alejamiento del mar; los vientos del sur que te resecan hasta el cutis; el calorón rascando los 40 grados; la fiesta de la carne y la ola de violencia desatada en Pozolandia. Duro comienzo de un año que puede ser de lo más trastornado, si pasa que febrero loco y marzo otro poco…

No es que sea rasquiña contra el mero mero de la Seguridad en el Pochitocal, Jorgito Aguirre Carbajal; nooo. Es que la neta sea dicha, seguimos tantito peor que como cerró 2018 en robos, asaltos, secuestros y ejecuciones. Tercos como la mula, pensando que el Gober Adán Augusto, hubiese hecho una limpia marca Catemaco en esa Secretaría y no dejar al mismo con los mismos que no habían sido efectivos en el combate a los malosos. Repaso la historia y me topo con el caso de Francisco I. Madero, que siendo presidente del país pone al frente del ejército a Victoriano Huerta, militar porfirista, que a la postre lo traiciona y lo tumba del poder. No es que vaya a pasar lo mismo, pero sirva pa' ejemplificar que los mandos que tienen que ver con la Seguridad son delicados, y se tienen que poner en manos de gente de probada lealtad, capacidad, trayectoria y resultados. ¡No es cosa de la perrita!...

El que tarde que temprano tenía que meterse al protagonismo es César Francisco Burelo, jefazo estatal de Morena. Anunció que creará la Secretaría de Combate a la Corrupción pa' seguirle los pasos a los tracaldes que intenten pasarse de tueste y cachetear al mudo. Parecido a lo que intentó hacer AMLO cuando fue líder estatal del PRI: que las bases fueran vigilantes de los ediles; nomás que estos se rebelaron y se quejaron con el Gober González Pedrero, quien le dijo a López Obrador, aquí no estás en Cuba. Y zaz, que el Peje le avienta la renuncia por los pies.



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