INVITADO

Desde Filomeno Mata 8


Mouris Salloum George

Algo, mucho, ocurre al sur de Venezuela

Observando el horizonte latinoamericano desde el observatorio de Washington, a la mayoría de los medios de comunicación mexicanos se le detiene el zoom no más allá de las riberas del Orinoco. Hacia el sur, no pasa nada.

El monitoreo de los medios electrónicos domésticos se concentra en Venezuela. Las imágenes que se presentan son de tomas de las cadenas de televisión norteamericanas, y de algunas europeas.

Por supuesto, los videos reproducen la óptica maniquea de la Casa Blanca con los buenos como indefensas víctimas del "satánico" gobierno bolivariano, según el diagnóstico de Donald Trump. No se requiere de una segunda opinión.

En el sur, al que no alcanza el gran ocular de nuestros medios, ocurren cosas menos alegres que el Carnaval de Río de Janeiro.

Brasil rumbo al abismo del fascismo

Hace un año, por ejemplo, un diario madrileño -no precisamente de izquierda- atento in situ al proceso electoral entonces en marcha en Brasil, usó este encabezado: Brasil, al abismo del fascismo.

Como en otros medios locales y extranjeros, las crónicas sobre el tema se centraban en el negro historial del candidato presidencial del Partido Social Liberal, Jair Bolsonaro.

Bolsonaro llegó al poder: Reclutó para su gabinete hombres de probada vocación golpista que derrocaron al gobierno del Partido de los Trabajadores.

A uno de ellos lo colocó en la Secretaría General de la Presidencia: Gustavo Bebianno. Ayer el bumerán reviró y se produjo la primera crisis de gobierno. El mandatario lo cesó de manera fulminante.

Más grave socialmente aún es otra acción del fascista brasileño: Transfirió al Ministerio de Agricultura facultades para expropiar y comercializar extensos territorios indígenas con explotación e inmenso potencial de riqueza forestal, hasta hace poco protegidos. Pero al sur de Venezuela no pasa nada.

Cambio de página sin dejar de ver más al sur: En la Argentina del presidente neoliberal Mauricio Macri, medios especializados en Economía y Finanzas, londinenses para más señas, diagnosticaron tres enfermedades: 1) Más galopante inflación, desencadenada por la devaluación del peso argentino, 2) Más incertidumbre y 3) más complicaciones para quienes dependen del crédito y las importaciones.

Esta semana, Macri ha resentido dos golpes demoledores de los otros dos poderes constitucionales.

La Corte Suprema ordenó al Presidente el rembolso de 15 mil millones de pesos al gobierno de la provincia de San Luis, correspondiente a participaciones federales. El de Santa Fe va por 40 mil millones de pesos.

Paralelamente, el Poder Legislativo, al través de una comisión bicameral, rechazó tres iniciativas presidenciales amparadas bajo la figura Necesidad y Urgencia.

Extinción de dominio para represalias políticas. Una de ellas tiene que ver con los designios de Washington: La requisición de bienes. El dictamen de la comisión insinúa la sospecha de que Macri pretende la sanción a la delincuencia como cobertura para represalias políticas contra adversarios políticos del reciente pasado.

La otra, es la tentativa de privatizar el espectro radioelectrónico de naturaleza satelital.

El observatorio de Washington padece de miopía, pero el sur de Venezuela existe, y sí pasa algo. Es cosa de adquirir un zoom de última generación para ver la realidad real del Cono Sur. Vale.



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