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Mayans-De la Vega: ¿olor a venganza?


Luis Antonio Vidal

Dos ex precandidatos del PRD a la gubernatura, convertidos hoy en funcionarios de gobierno, han sido los primeros en levantar la voz acusando a sus antecesores de actos de corrupción.

Fernando Mayans, director del ISSET, temperamental como es, ya contó centavo a centavo la supuesta cantidad de recursos desviada en otras administraciones y presentó una denuncia en la Fiscalía por un daño patrimonial al instituto de 672 millones 520 mil pesos.

Curiosamente, Mayans fue Senador de la República del año 2012 al 2018. Nunca, en seis años, se enteró de lo que ocurría en el ISSET, vaya, ni las manos metió cuando la Cámara de Diputados local aprobó la reforma a la ley de ese instituto, ejerciendo por aquel tiempo la honrosa responsabilidad de ser Presidente de la Comisión de Seguridad Social del Senado.

Eran los días cuando idolatraba a Arturo Núñez, quien cayó de su gracia al negarle la candidatura al gobierno por el PRD.

José Antonio de la Vega ha sido más mesurado en eso de acusar a ex funcionarios del gobierno nuñista, del cual él formó parte tres años y luego defendió desde la Cámara de Diputados. De la Vega declaró a la prensa que en la desaparecida Sernapam se giraban vales de gasolina para vehículos chatarra.

Tabasco Hoy también publicó otra nota firmada por el compañero Víctor Esquivel: "Los dos ex secretarios de Sernapam, tanto Ricardo Fitz como su sucesor Juan Carlos García Alvarado, tienen responsabilidad en la renta del inmueble por ocho millones de pesos que nunca se utilizó; el primero firmó el contrato y el segundo debió rescindirlo si ya sabía que no se iba a ocupar", aseveró el secretario de Desarrollo Energético.

En tiempo electoral, Fitz, un perredista de medio pelo, le negó el apoyo a José Antonio cuando éste aspiraba a la candidatura al gobierno por el sol azteca.

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