Altavoz

Yalitza y la quema de máscaras


Fabiola Xicoténcatl

TLAXIACO, TIERRA MÁGICA DE LA MIXTECA OAXAQUEÑA, AHÍ FUE DONDE NACIÓ LA ACTRIZ.
 
Llegar a Tlaxiaco, Oaxaca, es toda una odisea. Casi 3 horas desde la capital, entre montañas y valles. Lo primero que te topas en el camino es el maravilloso olor a encino, eucalipto, nogal y pinos. El asombro aumenta cuando entras al pueblo y en cada cuadra, en cada casa, todos escuchando a una de sus hijas predilectas, Lila Downs, cantar en mixteco.
 
Es una delicia la caminada entre las calles empedradas del pueblo. El olor a barbacoa, a tlayudas, a mole negro es maravilloso. 
 
Cuando arribas al zócalo se agudizan tus sentidos, sobre todo el del olfato: piñas, durazno, bananas, naranja, sandía, manzana, fresa, mango, es magníficos. Y no puede faltar la camioneta donde te venden en una garrafa pulque de todos sabores habidos y por haber.
 
Tlaxiaco en esa tierra mágica y prodigiosa de la mixteca oaxaqueña, ahí fue donde nació Yalitza Aparicio, la estrella de la película Roma, de Alfonso Cuarón, una de las más celebradas del cine en español, y la que lanzó al estrellato a esta novel actriz que ha roto todos los récords habidos y por haber, y cuya actuación la tienen en la antesala del Oscar.
 
Pero a la par de su ascendente fama, la presencia de esta actriz con rasgos indígenas que protagoniza a una humilde empleada doméstica, en Hollywood, --maestra rural de profesión-- (la nana de Cuarón), ha destapado la Caja de Pandora en México, donde hombres y mujeres al igual han lanzado toda clases de improperios, majaderías por su origen. 
 
Actores y actrices, hombres y mujeres de todos los estratos “han sacado el cobre” y hasta alguna soez conductora de Televisión ha dejado relucir su envidia, sus enfermizos celos, otros su machismo, misoginia y frustraciones. 
 
La aparición de Yalitza en el escenario cinematográfico mundial nos ha revelado que una parte de la sociedad mexicana es hipócrita, ruin, miserable, clasista. La última bajeza fue la del actor Sergio Goyri, quien lanzó insultos como el de “pinche india” Yalitza gana porque Roma la colocó en los “cuernos de la luna”, y es aclamada y reverenciada en todo el planeta por su papel de Cleo.
 
Una parte de la sociedad mexicana, sobre todo la de la televisión y cine, (de los bodrios y culebrones de Televisa) pierde, porque sus venenosas críticas son “una quema de máscara” que los exhibe en su real naturaleza. Rápido sacaron el cobre, su pobreza espiritual, y su miseria humana.
 


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