TELÉFONO ROJO

Bancomext, Nafin y el pleito Romo Urzúa


José Ureña

Las fusiones en la banca de desarrollo es un tema viejo. Una de esas propuestas recurrentes es unir a Bancomext con Nafin para, dice el discurso, reducir burocracia y mejorar la eficiencia.

El primer debate se dio con Calderón, quien manejó Banobras. Con Enrique Peña el análisis estuvo prácticamente todo el sexenio, y así lo recomendó Luis Videgaray como secretario de Hacienda, pero luego se pospuso. Uno de los opositores de esa integración, fue el anterior director de Bancomext, Francisco González Díaz, quien así lo expuso al equipo de transición. En aquel tiempo, Carlos Urzúa apenas era secretario de Hacienda propuesto por Andrés Manuel López Obrador, y sí, escuchó con atención la narrativa pasada.
 

UN DIRECTOR MUY ACOTADO

La fusión de marras sigue pendiente. 

Tal vez haya razones técnicas y económicas para posponerla, pero hay otra más importante y es de tipo político. Bancomext y Nafin son parte de un pleito entre el jefe de la Oficina de la Presidencia, Alfonso Romo, y el secretario de Hacienda, Carlos Urzúa.

El primero de ellos, seguramente en consenso con Andrés Manuel López Obrador, aconsejó mandar al regiomontano Eugenio Nájera frente de los dos organismos. La designación fue acreditada a Hacienda (Carlos Urzúa), pero en el mismo boletín se asentó:

(Nájera) "participó en el equipo de Alfonso Romo en la coordinación del gabinete propuesto por el entonces Presidente Electo (…) en la coordinación de los planes sectoriales y estructuró la política para el desarrollo industrial y tecnológico de nuestro país para el período 2018-24". Es decir, se le considera muy importante para la estrategia del sexenio, pero no ha podido trabajar como debe y ni siquiera puede nombrar todos los colaboradores de su confianza.

Hasta ahora trabaja sin tener subdirectores cercanos en Nafin, ni avanzar en la fusión porque lo frenan desde el ala norte de Palacio Nacional, donde despacha Urzúa. Hasta hoy éste no ha podido deshacerse de Nájera, pero en el sector financiero se hacen apuestas sobre quién será el vencedor de esta lucha: ¿Alfonso Romo o Carlos Urzúa?

 

UNA CNTE MUY VICTORIOSA

Ayer se liberaron las vías del trenes en Michoacán. El Gobernador Silvano Aureoles lo anunció sin detallar el costo, pero quedó claro: la CNTE cobró por adelantado y se retiró cuando quiso. Visto de otra manera -como lo hace desde tres decenios en Oaxaca-, le dio resultado su estrategia de protestar, exigir y cobrar, para repetir la secuencia cuando les viene en gana. En lo político, fue notorio cómo Aureoles omitió dar algún crédito al Gobierno Federal, y en específico a Andrés Manuel López Obrador, quien lo criticó cuando fue a España y abandonó el conflicto.


Es decir, la confrontación sigue.



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