SOBRE LA LINEA DE JUEGO

Nunca, nunca te rindas


Arturo Vazquez

Lecturas: 888

› Que tal mis estimados lectores, es un gusto saludarles de nuevo por este medio que me brinda Grupo Cantón, de lo cual me siento orgulloso y agradecido por esta bella oportunidad, y parafraseando a Pedro Vargas "muy agradecido, muy agradecido...", aprovecho para desearles un próspero 2019.

Y vámonos lentos, pero nunca camino hacia atrás; ya iniciamos el año y de la mano del Clausura 2019 de la Liga MX del futbol azteca, y en lo que respecta al arbitraje mexicano un debut en "Grandes Ligas" de Edgar Ulises Rangel Araujo, que lo conocí muy joven y ya estaba de lleno en el arbitraje y ascendiendo poco a poco desde abajo, desde los Nacionales del sector amateur y escalando escalón por escalón, perdonando la reiteración de la palabra, hijo de otro gran árbitro Edgar Ulises Rangel (QEPD) que falleciera en un trágico accidente automovilístico cuando iba a una Convención de Árbitros de la Federación Mexicana de Futbol, en el 2002 en Acapulco, Guerrero, en ese verano dirigió 10 encuentros con la confianza de en ese entonces presidente de la Comisión de Arbitraje, el Doctor Codesal.

Hoy su hijo, lleva en mente a su querido padre, él contaba con apenas diez años; pero jamás se rindió, ya tenía trazado su objetivo que era llegar a arbitrar en Primera División, desde arriba estará feliz la figura paternal porque su primogénito está donde él estuvo; viene lo más difícil que es mantenerse en la cima, ahí tendrá el gran reto, en su debut mostró buenas cosas y habrá otras que tiene que pulir, y una importante, no dejarse intimidar por los jugadores, por ahí hubo una jugada donde Edgar Méndez del Cruz Azul le gritó en mala forma, debió amonestarlo, pero ya corregirá eso, estoy seguro.

Por ahí veo y escucho que los "grandes sabios" del arbitraje se atreven a descalificar su actuación, por favor, si no los viera en sus encuentros ¡¡están pior¡!! Dijera el indito; ojalá estos ejemplos arrastren multitudes y no se queden, con salir en Tercera y Segunda División ya se sienten el último chesco del desierto.



Columnas anteriores

visitas