Altavoz

La tragedia de Tabasco


Fabiola Xicoténcatl

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Lo sucedido en Tabasco en los últimos 6 años es digno de un estudio profundo y de reflexión. ¿Qué nos sucedió cuando todo pintaba excelente? ¿Qué falló, cuál fue el punto de quiebre?

Veníamos de un sexenio supuestamente trágico con una inundación (2007) que devastó casi todo el territorio tabasqueño. Habíamos recomenzado de nuevo con bríos, esperanzas, sueños. Nos habíamos reinventado como lo hemos hecho a lo largo de nuestra historia, luego de una gran catástrofe. Todo parecía que marchaba bien. El corrupto partido gobernante que dominó el panorama por más de 80 años fue vencido en las urnas, y la alternancia llegó de golpe, como el hacha afilada que corta de tajo en dos pedazos el tronco de madera.

Pero a medio camino todo se fue a la borda. Empezaron los signos ominosos con funcionarios de medio pelo que daban pena ajena, y empezó la tragedia. Los más avezados ventearon lo que venía, y emprendieron la retirada.

Ya está dicho y clarísimo. Para donde voltees a ver en Tabasco todo es ruina, desgracia, tragedia, abandono, corrupción, ineptitud, soberbia, cinismo, violencia, inseguridad, sangre. El saldo es desastroso, demoledor, ruin, de miseria humana, mediocridad e ineficiencia, que en el servicio público equivale a corrupción.

La crisis hospitalaria que nunca se fue y que al paso de los días se ha convertido en una emergencia sanitaria.

Hoy Tabasco, el estado nativo del Presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, parece tierra donde los corruptos y truhanes son glorificados en lugar de estar tras las rejas. Algunos hasta son premiados o convertidos en fedatarios. La clase gobernante que ya se va se ofreció como la gloria del poder, pero parece que tendrán un triste final.

Los psicólogos retratan al fenómeno de la corrupción y a los políticos de la clase gobernante, al dedillo: "Es un predador indiferente al bien común; está aislado de su entorno, viven en su burbuja de cristal, encerrados en sus efímeras glorias pasadas, divorciados por completo del pueblo, amparados en la oscuridad de sus fechorías que los obliga a romper lazos con la comunidad porque son despreciados y repudiados por todos". Por eso son indolentes ante la desgracia.

Desde este espacio envío una felicitación al periodista José Chablé por el merecido reconocimiento al mérito periodístico en la radiodifusión de Tabasco que recientemente recibió, enhorabuena Pepe.



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