Rodlando por el vecino

La otra casa del Canelo


Rodrigo Mojica

Los grandes, imponentes y luminosos rascacielos, esos que autentican que aquí es la llamada Ciudad del Juego, son también los que rodean al nuevo escenario, ese mismo que se convirtió en el sitio de los grandes triunfos de Saúl El Canelo Álvarez, la T-Mobile Arena.
 
El nuevo hijo pródigo de Las Vegas, Nevada, aquí le recetó un golpe fulminante a Amir Khan, y después le dio la paliza de su vida a Julio César Chávez Jr. Julito ni siquiera fue pieza.
 
Y es en este inmueble, que se presenta hoy como la sede de los mejores espectáculos, sobre todo de los deportes de contacto, pues también es casa de la UFC, en donde el boxeador tapatío buscará de una vez por todas demostrar que lo suyo es real, tangible, inmerso en la realidad.
 
Ante 20 mil personas que ocuparán este coloso con valor de casi 500 millones de dólares, Álvarez intentará escribir su leyenda con letras de oro, pues en caso de vencer a Gennady Golovkin, ya nada será igual.
 
GGG, quien llega con la fama de imbatible, marcará un antes y un después, como lo hizo en esta misma T-Mobile Arena desde abril de 2016, cuando se convirtió en otro lujo más de la Ciudad del Pecado.