Altavoz

Las hazañas de Chavo Suárez


Fabiola Xicoténcatl

Nieto, bisnieto o tataranieto de José María Pino Suárez, eso es lo de menos. Salvador Suárez Martínez ya tiene un sitio de honor en Tabasco. Sus ideas a veces locas, rudas o descabelladas han salvado infinidad de vidas. Dos veces director de Tránsito y sentó dos precedentes que han hecho historia: el uso del cinturón de seguridad y la prohibición del teléfono celular al manejar. Chavo no se anduvo por las ramas, y personalmente encabezaba los operativos en Villahermosa y en los 16 municipios para meter orden en cuestiones de vialidad. Muy diferente al desgarriate que se vive hoy, no sólo en la capital sino en todas las carreteras del estado, donde ni por asomo te encuentras vigilancia carretera, buenas señalizaciones o semáforos en buen estado, todo lo contrario. La infraestructura vial parece que padece cáncer, desvencijada, oxidada, derruida, hecha pedazos, y en otras ni por asomo existe.

En serio que es una vergüenza la vialidad en Tabasco. La anarquía que priva es producto del valemadrismo existente y nadie logró o no pudo con el paquete; los autobuses hacen lo que se les da su regalada gana; los taxis son una verdadera plaga, cual dueños de la ciudad violan el reglamento en plena cara de los agentes de tránsito que ni se mosquean; los motociclistas son el moderno cáncer, el más grande que haya existido, haciendo y deshaciendo. Además de que las motos son el vehículo preferido de delincuentes y sicarios, donde se cometen los actos delincuenciales más aberrantes y nadie hace nada por ponerles un alto.

EL FINANCIAMIENTO DE 400 MDP

Algo no cuadra, algo no embona con las cuentas del empréstito de los 700 millones de pesos para seguridad pública. Parece que vivimos en un cuento de Alicia en el País de las Maravillas, en una historia de fantasía de Las mil y unas noches. Ni luminarias, ni drones, ni cámaras de vigilancia, ni seguridad.

Lo cierto es que éste no es el único esquema de financiamiento que se contrató. Adicionalmente a los 700 millones de pesos, en enero del 2018 se tuvieron ingresos por el orden de los 400 millones de pesos, derivado de la adquisición de un financiamiento quirografario, y aunque se encuentra dentro del límite del 6 por ciento de los ingresos de libre disposición previstos en la Ley de Ingresos, los tabasqueños deberían ser informados para qué específicamente se ocupó ese dinero, ¿no cree usted?



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