EL TABASQUEÑO

Adán Augusto no debe perder ni un minuto por Tabasco


Héctor Tapia

El domingo reciente pasado, Claudia Sheinbaum sorprendió satisfactoriamente al anunciar una primera parte de su gabinete, y lo hizo por dos motivos: el primero, porque escogió un equipo mayormente académico (3 doctorados, 5 maestrías, todos especialistas en general) y en segundo lugar porque privilegió a mujeres talentosas, empoderadas.
 
No se apreció el tradicional y armonioso pago de facturas, o los recomendados de los influyentes empresarios o políticos. Fue una primera designación impecable.
 
En Tabasco, Adán Augusto alarga las horas. Ha dicho que dará a conocer su gabinete hasta diciembre, como lo estiló siempre el PRI y lo siguió haciendo el PRD con Arturo Núñez.
 
Por qué desaprovechar estos cinco meses tan importantes, en los que las mujeres y hombres que lo acompañarán a gobernar pudieran ya estar desarrollando proyectos, ahorrando tiempo, en vez de mantener el secretismo y la incertidumbre de quiénes serán.
 
Adán Augusto López Hernández —al igual que todos los que ganaron con él— genera la misma expectación que AMLO. Sobre él también están puestos los ojos. Es quizá la última esperanza reservada para un movimiento social o político alguno; y lo digo exageradamente porque así de desmesurada fue la apuesta que hicieron quienes votaron por Morena.
 
Con Adán no podrán venir excusas de saqueo como las que blandió Arturo Núñez en sus primeros tres años, pues el nuevo gobierno encontrará una administración regular, sin nada extraordinario, más que lo mínimo que puede esperarse de todo el que entrega.
 
Hay algo más que preocupa. Desde la campaña, sus oponentes alertaban a los electores: “Adán no es Andrés Manuel”, y efectivamente, el notario no ha mostrado el progresismo del paisano, no ha desplegado ideas propias que den la confianza de que en sus manos nos irá bien, y que no sólo sea porque AMLO será el Presidente o porque se replicarán las mismas propuestas que la administración federal.
 
Me parece que Adán Augusto tiene que mostrar a los tabasqueños que tiene proyecto, que el casi cayucado completo que se han llevado él y Morena en Tabasco será correspondido, aprovechando desde ya esa irrepetible oportunidad de que un mismo proyecto político se sincronicen en la Presidencia y la Gubernatura.
 
Nada de esperarse a que Andrés Manuel lo decida todo o lo resuelva todo.
 
Un gabinete inicial debería estar operando ya, recibiendo ideas, proyectos; dándole forma a lo urgente y a lo importante. Porque el primero de enero, cuando arranque el gobierno de Adán Augusto habrá pasado ya un mes de gobierno de López Obrador, y se habrán formado antes en la fila de proyectos de las Secretarías cientos de peticiones anteriores a las de Tabasco.
 
Adán tiene que entender que “la hora de Tabasco” efectivamente ha llegado, pero ésta lleva prisa. Que sacar del rezago y estancamiento al estado requiere de esfuerzos extraordinarios, que la llegada de Andrés Manuel al poder presidencial es casi milagrosa, pero no es lo único que se necesita para poner a esta tierra a tono con el desarrollo, no del norte o centro del país, ¡de nuestros propios vecinos! a los que hemos visto rebasarnos mientras las cosas aquí caminan a ritmo de hicotea.
 
Vamos Adán, a ti te tocó capitanear esta extraordinaria oportunidad, no pierdas tiempo, no falles. Demuéstrale a todos que Andrés Manuel acertó totalmente contigo, y que serás recordado como uno de los grandes hombres que han gobernado esta tierra.
 
 
Adagio: "La vida siempre te da dos opciones: la cómoda y la difícil. Cuando dudes, elige siempre la difícil”. (Adolfo Suárez)

 



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