CASCARA AMARGA

22 Febrero 1913


Laureano Naranjo Cobian

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"Blanco, barbado, pequeñito, enfebrecido de fe, bueno como el pan, humilde como San Francisco, siempre me ha recordado a David: su honda fue la que abatió a Goliat, gigante que fue la dictadura": Andrés Iduarte. Y así era Madero. Un hombre bueno, cordial, generoso. Siempre confiado en la bondad humana. Aunque varios amigos y parientes le avisaron de la traición que se cernía sobre él, nunca lo creyó. Y tenía que ser, pues su primer paso debió ser desmantelar el antiguo régimen porfirista. Aquél domingo negro 9 de febrero de 1913, una facción del ejército se rebeló contra su gobierno. Primero avanzaron hacia Palacio Nacional y luego se refugiaron en la ciudadela que por cierto era depósito de armas. Luego tejieron la alianza con el dipsómano chacal Victoriano Huerta. En el llamado <> por haberse fraguado en la embajada estadounidense (el tenebroso y ambicioso Henry Lane Wilson era el embajador) se decidió asesinar al presidente y al vicepresidente, además de que al convocarse elecciones el próximo presidente sería Félix Díaz, sobrino del dictador. Huerta traicionó a todos. El 18 de febrero de ese año, el presidente y el vicepresidente fueron capturados y encerrados en los bajos de Palacio Nacional. El gran Poeta José María Pino Suarez, hombre de gran lealtad y patriotismo, selló su destino acompañando siempre al gran coahuilense Francisco Ignacio Madero Gonzales. Honra y gloria de Tabasco, Pino Suarez nació en Tenosique el 8 de septiembre de 1869. Al morir tenía apenas 44 años. Había casado con María Cámara Vales, señora perteneciente a la alta sociedad yucateca. Porque los vamos a recordar en este su aniversario luctuoso, les esperamos este domingo en sus monumentos de la plaza revolución con Madero y de la calle Vasquez Norte esquina Malecon, con Don José María.


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