CASCARA AMARGA

Las Tres Hermanas


Laureano Naranjo Cobian

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Se llamaban Rosa, Guadalupe y María. Formaban parte de la junta revolucionaria en Puebla, en 1910. Cuando asesinaron a Don Aquiles Serdán (19 de Noviembre de 1910) ellas visitaban a la esposa de este gran mexicano. Su misión como mujeres era luchar contra la dictadura de Porfirio Díaz y servir de enlace entre las tropas revolucionarias, comprar armas, repartir proclamas y distribuir el periódico <> que editaba Don José M. Bonilla. El chacal Victoriano Huerta (Colotlán, Jalisco 1845-1916) ofrecía recompensas a quienes delataran a la gente que hacía El Renovador, pero nunca pudieron descubrir dónde se encontraba la imprenta que estaba instalada en el sótano del Colegio Metodista. Estas tres hermanas fueron también grandes revolucionarias que contribuyeron tanto o más que los hombres al triunfo de Gesta heroica cuya consecuencia inmediata fue la promulgación de la Constitución nacional de 1917, que consagró los derechos sociales y las garantías individuales de los mexicanos. II. La Cárcel de Belén: Esta era la cárcel predilecta del malvado dictador Porfirio Díaz (aunque algunos atarantados todavía le aplauden) donde encerraba a sus críticos. Las paredes de este calabozo rezumaban un fluido espeso. Del techo pendían grandes telarañas. Para las necesidades sólo había un agujero en un rincón. Ahí arrojaba a sus opositores este desgraciado dictador. El gran Ricardo Flores Magón, periodista incorruptible y de combate, estuvo ahí confinado. Esta cárcel era una tumba llena de ratas y casi nadie lograba salir sano de este albañal. III. El Jockey Club: Mientras los peones en las haciendas vivían en barracas llenas de piojos y trabajaban de sol a sol, los cómplices de la dictadura se divertían jugando a los naipes en la fastuosa casa de los azulejos. Ya les contaré más completa la historia de este centro de reunión porfirista.


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