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Revolución Mexicana en Tabasco

A 109 años de el aniversario de la Revolución Mexicana, te mostramos cómo vivió Tabasco este acontecimiento.



Revolución Mexicana en Tabasco

(Foto: Archivo)

Junta organizadora de festejos con la que el comercio y la colonia española celebraron el centenario con Juan Ripoll al centro como presidente.

20/11/2019 05:07 / Centro, Tabasco

La Revolución iniciada en México en noviembre de 1910, convocada por Francisco I. Madero mediante el Plan de San Luis. Fue secundada en la mayoría de las entidades del país, sirviendo de pretexto para hacer efectivas diversas quejas que a nivel local existían en contra de los abusos de la administración porfirista.

En Tabasco, en diciembre de ese año en el ámbito rural, Ignacio Gutiérrez Gómez un próspero maderero y comerciante, propietario del rancho San Pedro en San Felipe Río Nuevo, Cárdenas, se levantó en armas en contra del gobernador porfirista Policarpo Valenzuela invocando los ideales del maderismo, fastidiado de las arbitrariedades que el jefe político de Cárdenas cometía en contra de él y los demás habitantes de la región.

En las zonas urbanas de la entidad, las inconformidades en contra del Porfiriato fueron producto de la ausencia de transparencia en los comicios de las sucesiones de gobernador, diputados al Congreso de la Unión y al Congreso local y del nepotismo que existía en la designación para ocupar cargos públicos; así como los abusos que los comerciantes, en su mayoría españoles, cometían al imponer precios excesivos a la venta de productos, robaban con la báscula al comprar las cosechas de los hacendado y rancheros y cobraban intereses elevados por los empréstitos que otorgaban a los habitantes de la región.



Hasta el momento de la firma de los Tratados de Ciudad Juárez en mayo de 1911, en los que se pactó la renuncia de Porfirio Díaz a la presidencia de la República y su posterior salida del país. Ninguno de los puntos que en Tabasco habían motivado al levantamiento armado, se había cumplido. Sin embargo, una de las reacciones que propició el movimiento armado, fue que un amplio sector de la población nativa de manera abierta sacara a flote el sentimiento hispanofóbico que abrigaba. El rencor no era reciente, en 1899 Alberto Correa, manifestó su disgusto con los comerciantes españoles al señalar, que la concentración del comercio en manos de los peninsulares no era saludable para el desarrollo económico del estado, ya que los españoles, al menos los que llegaban a Tabasco no abandonaban un solo instante la idea de retornar a su país, por eso trabajaban con tanto ardor en sus negocios y cuando lograban formar un capital de cierta consideración, realizaban su ideal.

En 1901, Domingo Borrego Moreno, le escribió al ministro de hacienda José Yves Limantour, solicitándole el nombramiento de inspector del timbre en Tabasco. Argumentó su petición manifestando que tenía el conocimiento y la experiencia suficiente para ocupar el cargo solicitado; había trabajado por varios años en el ramo de hacienda y en el comercio local y estaba al tanto de la manera en que cotidianamente los comerciantes españoles en contubernio con las autoridades fiscales defraudaban al erario público. El cargo que solicitó le fue negado y en los años siguientes, se convirtió en un crítico mordaz del Porfiriato. Sus escritos publicados en la prensa local y nacional en contra de Díaz y el gobernador Abraham Bandala propiciaron su encarcelamiento en 1906. En unión de Manuel Mestre Ghigliazza, Andrés Calcáneo y Lorenzo Casanova.




La furia revolucionaria en contra de los españoles iniciaría, luego de los asesinatos del presidente Francisco I. Madero y del vicepresidente José María Pino Suárez en febrero de 1911, que allanaron el camino para que Victoriano Huerta asumiera la presidencia de la República. Ante estos acontecimientos en la región de La Chontalpa se rebelaron los hermanos Fernando y Rafael Aguirre Colorado, Isidro Cortés, Aureliano Colorado, Pedro Cornelio Colorado y Áureo L. Calles y acordaron reconocer a Pedro C. Colorado y Carlos Greene como sus principales dirigentes. Mientras en la región de Los Ríos, Luis Felipe Domínguez Suárez, primo de José María Pino Suárez se levantó en armas al frente de un grupo integrado por peones, chicleros y monteros.

Al triunfo del ejército constitucionalista sobre el gobierno huertista en agosto de 1914, los revolucionarios tabasqueños asumieron el gobierno de la entidad. De inicio Luis Felipe Domínguez con el apoyo de Venustiano Carranza se convirtió en el primer comandante y gobernador preconstitucional de Tabasco a partir del 30 de agosto de 1914. Los revolucionarios de La Chontalpa hicieron su entrada triunfal a San Juan Bautista el 13 de septiembre y de inmediato iniciaron el ajuste de cuentas contra quienes se consideraban enemigos de la Revolución y aún permanecían en la ciudad.

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