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Hunde cárcamo a 1,500 en Buena Vista

La nula operación del equipo que desaloja las aguas provocó que miles de familias volvieran a anegarse.



Hunde cárcamo a 1,500 en Buena Vista

(Foto: Saddyd Mora)

Con el agua casi a las rodillas salían las familias de Estrellas de Buenavista.

16/11/2019 05:08 / Centro, Tabasco

"No es posible, apenas estábamos saliendo del agua y hoy amenecimos otra vez inundados", dijo Rocío Luna, habitantes del fraccionamiento Estrellas de Buenavista.

Y es que ayer mil 500 habitantes de esa unidad habitacional y sus alrededores, ubicada al noreste de la capital tabasqueña, volvieron a anegarse con las lluvias fuertes de 62 milímetros provocados por el Frente Frío número 13 y por la falta de operación del cárcamo por el desabasto de combustible.

Los afectados denuncian que el Sistema de Agua y Saneamiento, dependiente del Ayuntamiento del Centro, no ha proporcionado el diésel para las bombas del cárcamo, lo que está causando el anegamiento hasta de 60 centímetros en ocho calles de ese fraccionamiento.

Cabe señalar que la primera anegación se registró el pasado miércoles 13 de noviembre cuando llovió 51 milímetros, derivado del Frente Frío número 12.

La afectación impactó a mil 500 personas de ocho calles.

La segunda afectación se registró ayer, en las mismas calles, con un acumulado de precipitaciones de 61 milímetros.

LA ZONA MÁS AFECTADA
Anegó las casas de las familias localizadas en las vialidades Osa Mayor, Lyra, Astro Rey, Pleyades, Telescopium, León, Satélite, Modulor y Mizar.

"Desde las cinco de la mañana estamos despiertos porque el agua subía, hasta que llegó a la puerta de nuestras casa. Aquí el cárcamo se queda sin combustible porque el Ayuntamiento no nos da apoyo. Hay que hacer coperacha para tener combustible", manifestó don Marcos Enrique Sánchez Miranda, afectado.

De acuerdo con el delegado de Buenavista, José del Carmen Cerino, el problema de las bombas ha sido recurrente y por la mañana realizó un recorrido para verificar su operación y hasta las 9:00 horas fue que empezó a operar y las aguas disminuyeron.

Las consecuencias son que el agua en las calles alcanzó de 40 a 60 centímetros, lo que obligó a las personas a usar botas para ir a sus trabajos.

Además, cerraron por dos horas la calle Osa Mayor, con el propósito de evitar que los automovilistas pasaran y causaran que el agua entrara a las viviendas.

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