NOTICIAS

Ve el IMP impactos 'adversos' en refinería de Dos Bocas

El riesgo es por fenómenos naturales; el Instituto Mexicano del Petróleo cuenta más impactos negativos que positivos.



Ve el IMP impactos 'adversos' en refinería de Dos Bocas

(Tabasco HOY)

19/06/2019 11:43 / Ciudad de México

El proyecto más importante del gobierno de Andrés Manuel López Obrador, la séptima refinería de Dos Bocas, enfrenta altos riesgos por inundación, advirtió el Instituto Mexicano del Petróleo (IMP).

“El área del proyecto está sujeta a riesgo alto por inundación marina, riesgo alto por inundación fluvial, riesgo muy alto por inundación causado por marea de tormenta, riesgo muy alto por erosión causado por oleaje de alta energía”, detalló el organismo en la Manifestación de Impacto Ambiental regional.

La megaobra prometida por el gobierno se ubicará en el puerto de Dos Bocas,en el municipio de Paraíso, Tabasco, estado donde nació el presidente Andrés Manuel López Obrador, cuyo polígono para el complejo refinador está en peligro de inundación.

La obra refleja más impactos adversos (56) que benéficos (34) en el área de estudio. Estos contemplan aquellos asociados a la preparación del sitio, construcción, operación y mantenimiento, de acuerdo con una metodología basada en la matriz de Leopold.

El instituto que dirige Marco Antonio Bonilla detalló que de los 29 impactos ambientales negativos por etapa del proyecto, solo había tres severos, 61 moderados y 29 los consideró irrelevantes.

“La evaluación de la etapa que presentó la mayor afectación es la de preparación del sitio, sin embargo, las actividades involucradas son de corta duración”, mencionó el IMP.

Las actividades que causarían los efectos más importantes son el desmonte, despalme, actividades de mejoramiento de suelo que afectarían directamente el agua, aire, suelo geomorfología, vegetación y fauna.

Para su construcción en tres años, el gobierno ha establecido un presupuesto de 8,000 millones de dólares con el objetivo de procesar 340,000 barriles diarios de crudo maya con 22 grados API°, es decir, petróleo pesado.

El objetivo de esta política energética es terminar con las importaciones de gasolina y diésel desde Estados Unidos.