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Ven inviable refinería en Dos Bocas

De acuerdo a una evaluación del Instituto Mexicano del Petróleo, la refinería está mal planteada.



Ven inviable refinería en Dos Bocas

(Tabasco HOY )

El IMP planteó dos escenarios para el análisis de la refinería con capacidad para 340 mil barriles diarios.

30/01/2019 10:14 / Ciudad de México

El día de hoy el Instituto Mexicano del Petróleo (IMP) lanzó una evaluación respecto a la construcción de la Refinería en Dos Bocas, misma que el presidente Andrés Manuel López Obrador planea construir en Paraíso, Tabasco, y la cual concluyó en que la obra es inviable técnica y financieramente a como está planteada. 

El informe a cuya copia tuvo acceso un medio de circulación nacional, refiere que el costo de la refinería sería de 14 mil 740 millones de dólares, superior a los 8 mil millones de dólares calculados en un inicio.

En dicha evaluación el IMP planteó dos escenarios para el análisis de la refinería con capacidad para 340 mil barriles diarios


PRIMER ESCENARIO

Con una inversión 100 % originada con recursos públicos y el segundo, con 30 % de inversión pública y 70 % con algún tipo de financiamiento pagadero en 15 años, a una tasa conservadora.

Por lo que Bajo el Instituto Mexicano del Petróleo prevé que en el primer escenario, la refinería no es viable para un periodo de 20 años de operación.

Señalan como única alternativa para que el proyecto no genere pérdidas sería reducir la inversión de la Refinería en Dos Bocas a 13 mil 808 millones de dólares y ubicarla en Tula, Hidalgo.

El IMP señaló que en Tabasco los costos son mayores porque sería necesario invertir en acondicionamiento y cimentación para soportar los equipos más robustos de las plantas, así como sacar infraestructura que pertenece a la Administración Portuaria Integral (API) de Dos Bocas.


SEGUNDO ESCENARIO 

En esta se indica que si se decide incluir a la iniciativa privada con algún tipo de financiamiento, el proyecto debe contar con estudios técnicos, económicos y ambientales que avalen probabilidad de éxito, mismo que darían como resultado mayor tiempo para el desarrollo pre-operativo y reduciría el margen de rentabilidad.

Además de que el proyecto requiere un año de planeación y cuatro de construcción, por lo que la refinería arrancaría en 2024 y no como había previsto la Secretaría de Energía de solo tres años de construcción.

Una de las últimas refinerías que han sido construidas en América fue Abreu y Lima, en Brasil, coinversión inicial de Petrobras y la venezolana PDVSA. Inició operación en 2014 con atraso de más de 10 años y tuvo sobrecostos constantes.